Selector de Estilos
Clase de Colores
Clase de Estilos

Diseño y Estilos

Clases, Tipos y Versiones
Slide background Slider image Publicacion
Profesional
Investigativa
Slide background MEDICINA ACTUAL MEDICINA MODERNA MEDICINA PROFESIONAL MEDICINA INVESTIGATIVA MEDICINA UNIVERSITARIA ACTUALIZADO Slider Image
 

VACUNAS DE NUEVA GENERACION

 

INTRODUCCION A LAS VACUNAS

 

El desarrollo de vacunas ha supuesto una de las mayores contribuciones de la inmunología a la medicina. La primera vacuna contra una enfermedad infecciosa, la viruela humana, fue desarrollada por Jenner en 1796. Sin embargo, fue Pasteur quien a finales del siglo XIX estableció la relación entre gérmenes y enfermedades, y realizó grandes avances en inmunoterapia tras realizar numerosos experimentos en vacunas animales. El mecanismo inmunitario de la vacunación fue finalmente aclarado en 1957 por Frank Burnet mediante la teoría de la selección clonal y con el posterior descubrimiento del papel de los linfocitos en 1965.

 

QUE ES UNA VACUNA

 

Una vacuna, según la definición tradicional, es una sustancia formada por un microorganismo completo atenuado o muerto, o bien fracciones del mismo, capaces de inducir una respuesta inmune1 protectora y duradera frente al dicho microorganismo virulento. La finalidad de las vacunas es la de prevenir y controlar futuras infecciones.

 

PRINCIPÍOS BASICOS DE INMUNOLOGIA

 

El objetivo final del sistema inmunológico es proteger al organismo de la agresión de microorganismos patógenos. Este objetivo lo alcanza desarrollando distintos sistemas de reconocimiento y acción frente a antígenos2 extraños. Los antígenos son determinantes de moléculas, habitualmente proteínas, que se encuentran en la superficie de las células, virus, hongos, bacterias y sustancias como toxinas, sustancias químicas, fármacos y otras partículas. Estas moléculas son reconocidas por el sistema inmunológico, desencadenando la respuesta inmune protectora frente a la infección que conduce a la neutralización, destrucción y eliminación del agente patógeno. El sistema inmune actúa a través de una diversidad de sistemas, algunos inespecíficos, otros altamente específicos que se encuentran interrelacionados entre sí y que representan barreras sucesivas frente a la infección. El sistema inmune actúa a través de barreras físicas (piel, secreciones de las mucosas, pH ácido del estómago, enzimas proteolíticas, etc.), aunque no pueden considerarse propiamente como componentes del sistema inmune ya que cumplen muchas otras funciones. Dentro de los componentes del sistema inmune podemos distinguir dos grandes grupos, los sistemas de inmunidad innata y los sistemas de inmunidad adquirida. La inmunidad innata se caracteriza por ser un tipo de respuesta que no requiere de un contacto previo con el antígeno para ser desencadenada, y es activada de forma inmediata cuando entra en contacto con un antígeno extraño (respuesta primaria). Sin embargo, frente a determinadas infecciones esta respuesta es insuficiente, por lo que se necesitan otros sistemas para controlar el germen invasor. La inmunidad adquirida confiere al sistema cierta memoria frente a dicho antígeno por lo que en caso de un segundo contacto con el antígeno extraño la respuesta es mucho más rápida y potente (respuesta inmune secundaria). .

 

MECANISMO DE ACCION DE LAS VACUNAS

 

La inmunización activa o vacunación es el proceso que permite generar resistencia a una enfermedad infecciosa. El objetivo de la vacunación o inmunización consiste en prevenir la aparición de enfermedades, e incluso erradicarlas a escala mundial, como es el caso de la viruela. La vacunación consiste en imitar una infección por medio del agente patógeno contra el cual se desea proteger. El principio general de todas las vacunas consiste en inducir una respuesta inmune adquirida específica frente al agente infeccioso. Para ello las vacunas inyectan en el hospedador gérmenes atenuados, inactivados o fracciones de los mismos que simulan el proceso de primer contacto. Las vacunas deben utilizar determinantes antigénicos que induzcan una potente respuesta de anticuerpos y células citotóxicas frente al agente patógeno para así aumentar su eficacia. A partir de este momento el sujeto quedaría sensibilizado adquiriendo memoria inmune, por lo que en caso de un contacto con el agente patógeno se produciría una respuesta inmune específica de tipo secundario. De esta manera, al inducir una respuesta inmediata, las vacunas obvian la principal desventaja de la respuesta inmune adquirida, es decir, el tiempo que se requiere para su puesta en marcha. El mecanismo de acción de las vacunas sigue unos pasos generales que se pueden aplicar a la mayoría de las vacunas. El primer paso consiste en la caracterización y la purificación o síntesis de los componentes que confieren inmunogenicidad a la vacuna, los antígenos. Estos componentes formarán la base para el diseño de la vacuna, la cual será administrada al torrente sanguíneo generalmente mediante una inyección. Tras la inoculación, las células derivadas de la médula ósea, los linfocitos B, serán activados y sintetizarán anticuerpos capaces de reconocer y neutralizar los antígenos procedentes de la vacuna. Al mismo tiempo, se induce la formación y proliferación de células de memoria que permanecerán en el torrente sanguíneo con el objeto de estar preparadas para desencadenar una respuesta inmune rápida en el caso de que ocurra una nueva infección.

 

VACUNAS CLASICAS

 

Se denominan vacunas clásicas a las vacunas inactivadas, compuestas por bacterias, virus o partes de ellos, vacunas vivas atenuadas, formadas por bacterias o virus cuya virulencia ha sido reducida, y vacunas de subunidades que consisten en fragmentos de proteínas antigénicas pertenecientes a patógenos.

 

Vacunas vivas atenuadas

 

La principal característica de las vacunas vivas consiste en que los agentes inmunizantes pueden replicarse en el organismo sin causar la enfermedad. Estas vacunas proporcionan en teoría una vacunación ideal de larga duración y muy intensa, ya que dan lugar a una infección similar a la natural4. Sin embargo, plantean un riesgo al estar formadas por microorganismos vivos, ya que es posible que éstos mantengan su actividad patógena y desencadenen la enfermedad. La atenuación de los microorganismos debe ser por tanto lo suficientemente fuerte para que no se produzca la enfermedad, pero sin llegar a destruir los componentes inmunogénicos desencadenantes de la respuesta inmune. A pesar del alto grado de atenuación que se consigue en las vacunas de este tipo, su aplicación se encuentra contraindicada en pacientes con inmunodeficiencias primarias o secundarias o bien que tengan un estado de inmunosupresión provocado por fármacos o enfermedades oportunistas, asimismo, estas vacunas están contraindicadas en mujeres embarazadas.

 

Vacunas inactivadas

 

Las vacunas inactivadas son aquellas que contienen microorganismos enteros o toxinas, inactivados mediante diversos métodos físicos y químicos. En comparación con las vacunas atenuadas, la principal ventaja de las vacunas inactivadas es que no existe el riesgo de desencadenar la enfermedad tras la vacunación. Esto es debido a que los microorganismos que forman parte de la vacuna están muertos, y tan sólo se mantienen intactas las subunidades proteicas responsables de la inmunidad. A diferencia de las vacunas vivas atenuadas, la respuesta inmunitaria provocada por las vacunas inactivadas suele ser menos intensa y duradera, prevaleciendo la respuesta de tipo humoral, es decir, la producción de anticuerpos. Otra desventaja de estas vacunas consiste en la necesidad de administrar varias dosis de recuerdo para conseguir una inmunización completa. Por otra parte, es frecuente la adición de adyuvantes6 en las vacunas inactivadas, que actúan a modo de potenciadores. En el caso de las vacunas bacterianas inactivadas, dado que no son sometidas a ningún tipo de purificación, contienen todos los componentes bioquímicos de las bacterias, lo que hace que por lo general sean más reactógenas que las vacunas de subunidades, es decir, provocan más efectos secundarios7. Las vacunas virales inactivadas son menos sensibles a cambios de temperatura que las vacunas víricas atenuadas, sin embargo, son más caras que las vacunas virales vivas atenuadas, ya que al no replicarse el virus en el paciente se requiere más cantidad de antígeno y dosis de refuerzo para conseguir una respuesta inmune duradera.

 

Vacunas de subunidades

 

Las vacunas de subunidades son aquellas que contienen un preparado de subunidades antigénicas que pueden ser de distinta naturaleza, lipopolisacáridos, extractos ribosómicos, o proteínas purificadas o sintetizadas químicamente. Estas vacunas se suelen emplear cuando han sido aislados los componentes responsables de la patogenicidad de agente infeccioso, ya que de esta forma se evita el riesgo de desencadenar la enfermedad tras la vacunación. Vacunas clásicas de subunidades • Toxoides o anatoxinas: Toxinas procedentes de patógenos, a las que se ha modificado mediante calor y compuestos químicos para eliminar su toxicidad conservando la capacidad inmunizante. Ejemplo: Tos ferina. • Proteínas virales naturales: Purificación del exceso de proteínas de la superficie del virus a partir del plasma de un donante. Ejemplo: Hepatitis B. • Fracciones virales: Fraccionamiento con disolventes orgánicos o purificación con detergentes. Ejemplo: Gripe. • Fracciones bacterianas: Fraccionamiento con disolventes orgánicos o purificación con detergentes. Ejemplo: Tos ferina. • Polisacáridos capsulares: Purificación de polisacáridos de bacterias encapsuladas. Ejemplo: Enfermedad neumocócica y meningocócica. • Polisacáridos capsulares conjugados con proteínas: Purificación de polisacáridos de bacterias encapsuladas, conjugados con proteínas antigénicas. Ejemplo: Enfermedad neumocócica, meningocócica, H. influenzae tipo b.

 

NUEVAS VACUNAS

 

Aunque la mayoría de las vacunas actuales consisten en las vacunas clásicas mencionadas anteriormente, las investigaciones que se llevan a cabo actualmente apuestan por vacunas más seguras y capaces de desencadenar una respuesta inmune eficaz y duradera. Los avances en biología molecular y en concreto el desarrollo de la tecnología del ADN recombinante, han permitido el diseño de nuevas vacunas capaces de ofrecer estas características. Hasta hace pocos años, la síntesis química del antígeno y el aislamiento de la proteína antigénica a partir de su fuente natural eran los únicos métodos disponibles para la obtención de componentes inmunizantes en las vacunas. La síntesis química sólo es aplicable cuando la proteína de interés es muy pequeña o poco compleja, ya que este método supone un elevado coste de producción. Las metodologías de purificación de proteína a partir de su fuente natural se encuentran a menudo con el problema de que el rendimiento de la extracción es muy bajo9..

 

Nuevas

 

• Vacunas atenuadas mediante modificación genética: Patógenos modificados genéticamente de manera que sus genes relacionados con la patogenia se encuentren mutados, o bien que posean antígenos modificados que desencadenen la respuesta inmune protectora (en desarrollo). • Vacunas de péptidos sintéticos: Copia de la secuencia aminoacídica de las proteínas antigénicas procedentes de patógenos. Ejemplo: Malaria. • Vacunas anti-idiotipo: Anticuerpos que reproducen la morfología del antígeno, induciendo inmunidad. Ejemplo: Malaria. • Vacunas de proteínas y péptidos recombinantes: Producción de grandes cantidades de la proteína por medio de la inserción de ADN en sistemas de expresión (bacterias y plantas). – Expresión en plantas: en desarrollo. – Expresión en bacterias: Ejemplo: Hepatitis B. • Vacunas génicas: Administración de material genético procedente del patógeno. – Vectores víricos y bacterianos vivos (en desarrollo). – Vacunas de ADN desnudo (en desarrollo). • Vacunas comestibles: Producción de proteínas antigénicas en plantas comestibles (en desarrollo)..

 

La tecnología del ADN recombinante permite el aislamiento de un gen de un organismo para introducirlo en otro. Esta tecnología se emplea como herramienta para la introducción de ADN procedente de patógenos en el interior de bacterias, virus, o plantas, en las vacunas de nueva generación. Estos organismos pueden utilizarse como fábricas de producción de grandes cantidades de proteína antigénica para su uso como vacuna.

 

Vacunas atenuadas mediante modificacion genetica

 

La tecnología de la genética reversa10 ha permitido el desarrollo de vacunas recombinantes mediante la identificación en el genoma de zonas relacionadas con fenotipos virulentos y mutantes. De esta forma se han desarrollado virus y bacterias modificados genéticamente de manera que sus genes relacionados con la patogenia se encuentren delecionados o modificados. Aunque las técnicas de ingeniería genética son las mismas para la modificación de virus y de bacterias, la modificación de estas últimas es más compleja debido al gran tamaño de su genoma. Las vacunas atenuadas mediante modificación genética se encuentran actualmente en fase experimental.

 

Vacunas Sinteticas

 

Las vacunas sintéticas consisten en la copia de la secuencia genotípica que contiene información acerca de las proteínas antigénicas procedentes de patógenos, y su posterior síntesis por medio de métodos químicos. Las proteínas bacterianas o virales con capacidad antigénica presentan múltiples fragmentos (epítopos) que determinan su especificidad y actividad, pero sólo un número limitado de ellos está relacionado con una respuesta protectora eficaz. Mediante ingeniería genética y la utilización de anticuerpos monoclonales11, es posible identificar fragmentos con capacidad inmunológica y posteriormente sintetizarlos químicamente, haciéndoles que adopten una configuración espacial adecuada (mimotopos) para poder ser reconocidos por el sistema inmunológico del individuo. .

 

La síntesis o producción de péptidos complejos es una estrategia que permite aumentar la inmunogenicidad de fracciones proteicas antigénicas, que ha sido empleada con la malaria12 y el péptido gp120 del virus del sida13. Aunque se ha avanzado mucho en la química de las proteínas, la principal desventaja de esta técnica consiste en los péptidos sintetizados poseen una configuración estructural lineal en el espacio, característica que raramente se da en los péptidos que están presentes en la naturaleza. Los anticuerpos suelen reconocer estructuras tridimensionales y tienen menor avidez por estructuras lineales. Por este motivo, las características antigénicas de los péptidos sintetizados químicamente pueden no ser las mismas que los antígenos naturales, resultando en una pérdida de actividad de la vacuna.

 

Vacunas Anti-idiotipo

 

La idea básica de las vacunas anti-idiotípicas es la de utilizar en lugar de un antígeno, un anticuerpo que reproduzca la morfología del antígeno y que por lo tanto induzca inmunidad, pero que sea de por sí inocuo. Para producir una vacuna de este tipo el primer paso es obtener un anticuerpo contra el antígeno. Este anticuerpo denominado anticuerpo idiotípico, se inyecta en un animal que responde produciendo anticuerpos contra él, los anticuerpos anti-idiotípicos. Este último anticuerpo puede actuar como vacuna puesto que contiene un determinante antigénico similar al del antígeno original. Este tipo de vacunas confiere inmunidad adquirida de tipo pasivo, ya que se administran anticuerpos en vez de antígenos procedentes del patógeno. Las vacunas que se han comentado hasta el momento proporcionan una inmunidad de tipo activo ya que son los antígenos del propio patógeno los que desencadenan la respuesta inmune protectora.

 

Vacunas de proteínas y péptidos recombinantes

 

La tecnología del ADN recombinante permite aislar determinados genes que llevan la información para las proteínas que se encuentran en la superficie del patógeno contra el que queremos obtener una vacuna. El gen en cuestión se introduce en bacterias, levaduras, u otras células, donde se producen grandes cantidades de la proteína antigénica. A continuación esta proteína es purificada y utilizada directamente como vacuna. Los sistemas biológicos como las bacterias, levaduras o plantas, que se emplean para expresar los antígenos, se denominan vectores de expresión15. Los microorganismos empleados con mayor frecuencia en la producción de antígenos recombinantes son las bacterias, especialmente E. coli, aunque también es posible la producción de proteínas recombinantes en levaduras y plantas. Aunque las primeras presentan menor complejidad ya que su genoma es muy sencillo y crecen rápidamente, no son capaces de llevar a cabo algunas de las modificaciones necesarias para que las proteínas sean activas, transformaciones que por el contrario sí realizan las células eucariotas16. En el caso de las levaduras, si bien son capaces de realizar dichas modificaciones, no crecen tan rápido y presentan mayores complicaciones de manejo, elevando los costes de producción de las proteínas recombinantes. Las plantas son sistemas de producción de muy bajo coste, y con una alta capacidad de escalado, además de permitir ciertas modificaciones en las proteínas17. Las vacunas recombinantes que se están desarrollando en estos momentos emplean plantas y bacterias como sistemas biológicos de producción, que a continuación se describen con mayor detalle. .  

Vacunas Genicas

 

La principal característica de las vacunas génicas es que el antígeno inmunizante no se administra directamente en el paciente a vacunar, sino el gen que lo codifica, el cual dirige la síntesis de este antígeno por parte de las células del huésped. El antígeno sintetizado desencadena, a su vez, la correspondiente respuesta inmunitaria, que es de tipo humoral y celular igual que en las vacunas vivas atenuadas. Los primeros estudios relativos a la transferencia de material genético como método terapéutico tuvieron lugar a comienzos de los años 9024. Pocos años después, comenzaron los estudios con vacunas génicas contra el virus del SIDA y hepatitis B en ratones25. Los primeros estudios en humanos se publicaron en el año 1998 por diferentes autores26. Desde entonces, las publicaciones en vacunas génicas se han multiplicado exponencialmente. Una de las principales ventajas de las vacunas de tipo génico es la posibilidad de administrar varios antígenos a la vez, por medio de secuencias que determinan más de un gen antigénico. Las vacunas génicas sin embargo no poseen por el momento la capacidad de generar respuestas humorales tan intensas como las de las vacunas clásicas inactivadas y nuevas vacunas a partir de proteínas inmunizantes obtenidas por recombinación genética. Otro de los problemas por resolver se centra en la posibilidad de inducir respuestas inmunitarias frente al ADN y la aparición de autoinmunidad debido a la expresión continuada del antígeno. Por otra parte, la transfección in vivo de células es todavía un proceso ineficiente, ya que las células que capturan y expresan la proteína codificada en el plásmido con mayor eficiencia son las células musculares, que son un tipo celular que en condiciones normales no participa en la generación de respuesta inmune. Sin embargo, las últimas investigaciones en vacunas génicas señalan que las células musculares son capaces de transferir de alguna forma el antígeno a células responsables de la estimulación de la respuesta inmune27. Para conseguir la expresión de un gen en otro organismo es necesario recurrir a una serie de vehículos biológicos llamados vectores. El desarrollo de nuevas vacunas basadas en los avances en la tecnología del ADN recombinante está directamente relacionado con el descubrimiento y perfeccionamiento de estos vectores. Tipos de vacunas génicas • Inserción o clonaje de genes de interés en vectores vivos: bacterias o virus atenuados portadores de los genes que codifican para los antígenos inmunizantes de los microorganismos frente a los que se quiere proteger al sujeto vacunado. Los genes en cuestión se insertan en el genoma del virus o bacteria portadora mediante técnicas de recombinación genética. • Vacunas de ADN desnudo: ADN no recubierto de ninguna formulación química, envuelta viral, u otro tipo de estructura. El material genético se introduce en vehículos transportadores biológicos llamados plásmidos.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 

Vacunas humanas de nueva generación. GENOMA ESPAÑA/CIBT-FGUAM • Abdelnoor, A. M. Plasmid DNA Vaccines. Department of Microbiology & Immunology, Faculty of Medicine, American University of Beirut, Beirut, Lebanon http://www.bentham.org/cdtiemd1-1/abdenoor/abdelnooms.htm • Acuña, A.M. et al. (2002). Enfermedades transmitidas por alimentos en Uruguay. Perspectivas para el Control de ETAs Mediante el Uso de Vacunas, OPS http://www.ops.org.uy/pdf/vacunas.pdf • AIDSinfo Hoja informativa sobre la vacuna preventiva contra el VIH (Marzo 2003) http://www.niaid.nih.gov/daids/vaccine http://www.vrc.nih.gov • Stephen, A. J., et al. (1997). Genetic to genomic vaccination.Vaccine, vol 15, No.8 pp-808-809. • Arango Prado, M. (2002). Vacunas terapéuticas en cáncer. Ensayos clínicos actuales. Revista Cubana de Medicina, Vol. 41, 6 http://www.bvs.sld.cu/revistas/med/vol41_6_02/med09602.htm • Archibugi, D. and Bizzarri, K. (2003). Committing to vaccine R&D: A Science Policy Priority. London School of Economics and political science. Centre for the Study of Global Governance. • Arnon, Ruth, et al. (2003). Old and new vaccine approaches. International Immunopharmacology 3,1195-1204. • Asian Development Bank (2001) Immunization Financing in Developing Countries and the International Vaccine Market, Trends And Issues. • Babiuk, L. A., et al. (2003). Induction of immune responses by DNA vaccines in large animals. Vaccine 21, 649-658. • Badía, X. (2003). La aportación de las vacunas a la salud: El Valor del Medicamento. Farmaindustria. • Berzofsky, Jay A., et al. (2001). Strategies for designing and optimizing new generation vaccines. Nature Reviews, Immunology Vol 1, December. • Plotkin S. A. (2002).Vacunas en el Siglo XXI. Vacunas 3:18-28. • Poland, G. A. (2002). New vaccine development. BMJ Vol 324,1. • Proceedings of theThird Global Vaccine Research Forum (2002) World Health Organization Geneva, WHO/V&B/02.259-11 June; http://www.who.int • Programa de Actualización en Vacunas. Asociación Española de Pediatría Programa de actualización de vacunas http://aeped.es/vacunas • Pugachev, Konstantin V., et al. (2003). Traditional and novel approaches to flavivirus vaccines. International Journal for Parasitology 33, 567-582. • Putz, Mieke M., et al. (2003). Experimental vaccines against measles in a world of changing Epidemiology. International Journal for Parasitology 33, 525-545. • Rappuoli, R., et al. Las vacunas: los fármacos del futuro. Univ. de Salamanca. Dpto. de Microbiología y genética. Art. 22 http://coli.usal.es/web/articulos/art22/art22.htm • Report of the overview of vaccine research in WHO and UNAIDS (1999) World Health Organization, Geneva. WHO/V&B 99.35 http://www.who.int • Ripley Ballou, W. (2002) Malaria Vaccines. 3 rd MIM Pan-African Conference on Malaria. 22 November http://www.malariavaccine.org/files/MV_Status_Web_MIM_2002.pdf • Rubio, S., I. Cátedra de Biotecnología, Biodiversidad & Derecho. Vacunas Comestibles. Universidad de Buenos Aires http://www.biotech.bioetica.org/docta15.htm • Robertson, J. S., et al. (2000). European Union Guidance on the Quality, Safety and Efficacy of DNA vaccines and Regulatory Requirements. Dev Biol. Basel, Karger, vol 104, pp53-56 • S. van Drunen Littel-van den Hurk et al. (2001). Immunization of livestock with DNA vaccines: current studies and future prospects. Vaccine 19, 2474-2479. • Sáenz González, M. C. (2002). Novedades en Vacunas Combinadas. Symposium 10, Avances Vacunas. • Salleras, L. (2002). Tecnologías de producción de vacunas I: vacunas vivas atenuadas. Vacunas; 3:29-33. • Salleras, L. (2002). Tecnologías de Producción de Vacunas II: Vacunas inactivadas. Vacunas; 3:78-84. • Salleras, L. (2002). Tecnologías de Producción de Vacunas III: Vacunas inactivadas. Vacunas 3:145-9. • Sanclemente, G. (2003). Lo que los clínicos deben saber acerca de las vacunas contra el virus del papiloma humano. Gac Méd Méx Vol. 139 No. 2, 173-183. • Scheerlinck, Jean-Pierre Y. (2001). Genetic adjuvants for DNA vaccines. Vaccine 19, 2647- 2656. • Scott McVey, D. (2003). A review of the effectiveness of vaccine potency control testing. International Journal for Parasitology 33, 507-516. • Sela M., et al. (2002). Therapeutic vaccines: realities of today and hopes for the future. DDT Vol. 7, No. 12 June. • Sharma, A. K., et al. (2001). DNA vaccines: Future strategies and relevance to intracellular pathogens. Immunology and Cell Biology 79, 537-546. • Singh, Manmohan. et al. (2003). Recent advances in veterinary vaccine adjuvants. International Journal for Parasitology 33, 469-478. • Srivastava, I. K., et al. (2003). Gene Vaccines. Ann Intern Med.138:550-559. • State of the art of new vaccines (2003). Research & Development, World Health Organization, Geneva, April 2003; Internacional AIDS Vaccine Iniciative, IAVE http://www.iavi.org • Streatfield, S. J.; Howard, J. A. (2003). Plant- based vaccines. International Journal for Parasitology 33, 479-493. • Tang, D., et al. (1992). Genetic immunization is a simple method for eliciting an immune response. Nature 356: 152-154. • The Jordan Report (2000). Accelerated Development of Vaccines, NIH, NIADS. • The Jordan Report (2002). Accelerated Develpment of Vaccines, NIH, NIADS. • Tregnaghi, M. (2002). Presente y futuro de las vacunas. Arch.argent.pediatr. 100,1. • Ugen, K. E., et al. (1998). DNA vaccination of HIV-1 expressing constructs elicits immune responses in humans. Vaccine 16:1818-1821. • Ulmer, J. B., et al. (1993). Heterologous protection against influenza by injection of DNA encoding a viral pro-tein. Science 259:1745- 1749. • Ulmer, Jeffrey B. (2002) Influenza DNA vaccines. Vaccine 20, S74-S76. • Understanding protective immune responses. International Journal for Parasitology 33, 655- 661. • Vaccines and Biologicals (2003) World Health Organization V&B catalogue http://www.who.int/vaccines-documents • Walmsley, A. M.; Arntzen, C. J. (2003). Plant cell factories and mucosal vaccines. Curr Opin Biotechnol. Apr;14(2):145-50. • Wang, B., et al. (1993). Gene inoculation generates immune responses against human immunodeficiency virus type 1. Proc Natl Acad Sci USA 90:4156-4160. • Wang, R., et al. (1998). Induction of antigen- specific cytotoxic T lymphocytes in humans by a malaria DNA vaccine. Science 282: 476-480. • WHO/IVR (2003) State of the art of new vaccines. Research & Development Initiative for Vaccine Research. • Wolff J. A, et al. (1990). Direct gene transfer into mouse muscle in vivo. Science 247:1465- 1468. • Zubeldia JM, Raz E. (2001) Tratamiento de las enfermedades alérgicas con secuencias inmunomoduladoras de ADN. Alergol Inmunol Clin; 16 (Extr. Num. 1):1.

  .

Fully Responsive

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

HTML5 + CSS3

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

Launch Ready

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

Dedicated Support

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

Premium Sliders

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

FREE Updates

At vero eos et accusamus et iusto odio dignissimos ducimus. Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry.

Welcome To Unify

Unify is an incredibly beautiful responsive Bootstrap Template for corporate and creative professionals. It works on all major web browsers, tablets and phone.

  • Donec id elit non mi porta gravida
  • Corporate and Creative
  • Responsive Bootstrap Template
  • Corporate and Creative

Award winning digital agency. We bring a personal and effective approach to every project we work on, which is why. Unify is an incredibly beautiful responsive Bootstrap Template for corporate professionals.

CEO, Jack Bour

Latest Shots

Nuestros Clientes